miércoles, 19 de octubre de 2016

Historias de Ituango : Las haciendas Los Galgos y San Juan de Rodas toda una historia por contar Aqui la historia contada por un campesino que vivio toda su vida en esta rica region de Ituango cerca a donde hoy se construye la Hidroelectrica

HISTORIAS DE ITUANGO..........LOS GALGOS Y SAN JUAN DE RODAS


El Heraldo del Norte converso con Honorio un campesino que ya pasa de sus 80 abriles, los cuales en su totalidad los ha vivido entre las fincas  san juan de Rodas y los galgos, según Honorio este territorio era una sola fina conocida como San Juan de Rodas, era solo una Hacienda pero su dueño inicial don Elías Gutiérrez, le vendió la hacienda a don Andrés Hincapié y este fue vendiendo pedazos y de ahí surgieron los Galgos,, el guamo, , la maría, tesorero, el Líbano, el tigre, cortaderal, entre otras
Don Salvador Navarro se quedo con los Galgos , la maria y el Guamo que eran una sola, don Isaias Piedrahita compro  Cortaderal, y don Jesús Calle conocido como don Chicho compro la propia San Juan de rodas.
El administrador general de los Galgos era don Jose Maria Jaramillo –hermano del recordado sacerdote Luis Carlos Jaramillo- y debía rendir cuentas a don Hernando Navarro hijo de don Salvador y el administrador general era don Pacho Ochoa, esas finca nos cuenta Honorio se manejaban como toda una empresa, en San Juan de Rodas los administradores eran don Pablo Botero, y don Alfredo Maya, después llego de Angostura don Ignacio Mesa y su esposa doña Bernarda, que por muchos años administraron a San Juan de Rodas y se ganaron el aprecio y el cariño de los trabajadores
Recuerda Honorio que cuando San Juan de Rodas era una sola, en lo que conocemos como los Galgos no había nada, hasta que don Salvador Navarro construyo la actual casa y don Manuel Cárdenas papa de don José y de don Lolo construyo su casa al frente y monto un negocio que por muchos años sirvió de bodega a la mercancía que iba hacia Pascuita y Santa Rita, este sitio recibió el nombre de los galgos porque servía de almorzadero a los viajeros y había que ser muy galgo para poder almorzar bien.
Los primeros arrieros que viajaban de Ituango hacia  Yarumal y Medellín, viajaban por el antiguo camino al turco , pasando por un lado de lo que conocemos como el alto de los giles, llamado así por que allí viva don Manuel Gil y su esposa Andrea Osorio- el matrimonio tenía 11 hijas mujeres y las gentes las llamaban las 11 mil vírgenes-
Del alto de los giles se bajaba al alto del niño, se seguía AL alto del chocho, para bajar a los galgos, donde se descansaba, se almorzaba, de allí se debía subir al alto de la ceja y de ahí se empezaba a bajar hacia el rio cauca, pasando por llanadas donde vivía Manuel Toro, luego seguía ojo de agua, el tinto hasta bajar a Guasimal y por ultimo pescadero.
Para administrar estas fincas se hacia un croquis y a cada potrero s le daba un nombre, por lo general allí viva una familia.
En los Galgos estaba el potrero Penas, que era muy bueno para dar comida y por cierto allí había una cacaotera, otros potreros era las mercedes donde Vivian los Zea, los Granda vivan en vijagual,en el encenillal había una virgen y vivía la familia de nepo Ramírez, otro potrero famoso  en los galgos fue  el tigre
En San Juan de Rodas estaba: Rincón Santo donde vivía la familia Feria, en Helechales vivIa la familia Carvajal, los Villa vivían en ojo de agua, don Joaquín Jaramillo y su familia vivían en el celaje. Alfonso Giraldo en Tachoelar,, la familia Mira en la casa del llano,, los Oquendo en las mercedes, los Goes en Palomas, Rubén Jaramillo en Lebros, Aleyda Villa y su familia en los mangos, Toño Misas en la Cima, en el Palmar vivían los Chancy, Pedro Toro y su familia vivían en el chumbimbo.
La mayoría de San Juan de Rodas o casa principal al principio de los años1 900 quedaba en los pies del cauca, luego la pasaron para ojo de agua y últimamente para el tinto.
En San Juan de Rodas y los Galgos había muchas garantías para los trabajadores, todos tenían su casa de habitación, huerta, podían tener una vaca, cerdos y uno o dos caballos, lastima porque ya todo se acabo se lamenta Honorio.
Además en los tiempos malos los trabajadores tenían la posibilidad de ir al cauca a sacar oro, recuerda Honorio que su señor padre le decía “ el cauca es el patrón que no nos niega nada, yo espero que no haya amanecido bravo, por que si amaneció bravo no nos deja trabajar”
En el cauca se estaban 8 días, allí hacían cambuches utilizando papel  encerado, porque en ese tiempo no conocían el plástico, el oro que sacaban se lo vendían en Ituango a don Ricardo Betancur o al mono Tobon.
Ya cuando comenzaron a construir la banca que daría paso a la actual carretera, los arrieros y viajeros empezaron a caminar por el nuevo camino abandonando el camino del turco y del alto de la ceja
En el nuevo camino o banca como lo llamaban fueron apareciendo fondas donde los arrieros descansaban, posaban o tomaban algún refresco.
Saliendo de Ituango en lo que se conoció como la plaza de feria antes de la quebrada de chapineros estaba la cantina de un señor de apellido Tobon, en pajarito estaba la señora María famosa por que vendía una rica y deliciosa natilla, en lo que se conocía como la selva- cerca de lo que conocemos hoy como la secadora- estaba la cantina de un señor de apellido Parias, abajo del filo de la aurora esta victorianito Jaramillo, el cual era músico y vendía aguardiente, cerveza y fresco más conocido como jarabe, mas bajo estaba el negocio de David y Carlos Jaramillo-padre e hijo-, en agua linda había un posadero de arrieros propiedad de Manuel Giraldo, en la EME estaba la cantina de  Juana Mazo y el posadero de Gabriel Muñoz, en los Galgos estaba el negocio de don Andrés Hincapié, la cantina de Juan Toño Muñoz y el negocio de José Cárdenas, en patio Bonito estaba el posadero de Ángel Usuga más conocido como el zarco, en calichal estaba la cantina de un señor de apellido Valle que por cierto murió picado por una culebra, en el limón estaba el negocio de Luis García, en el Líbano no había posadero allí vivia la familia Cardenas, en Guasimal estaba el negocio de los hermanos Prospero y Aurita Zapata famosos por el rico pandequeso que hacían, más bajo en lo que conocemos como  la vuelta del bombillo estaba una famosa cantina conocida como el arrabal, luego se pasaba el viejo puente de madera en pescadero famoso por que se mecía como una hamaca cuando pasaban las bestias cargadas de café o de frisol, además de que había que pagar 5 centavos para poder crúzalo en lo que se conoce como impuesto de pontazgo y que servía para el mantenimiento del puente, mas adelante estaba la bodega de tacui la cual era administrada por el señor Jairo Calle y en el Valle estaban las bodegas de Ricardito palacio y de Pacho Abel Roldan, a estas bodegas llegaban las cargas que iban para Ituango, Santa Ana, Santa Lucia, La granja, Pascuita y Santa Rita.
Honorio nos cuenta que siendo muy joven quiso ser arriero y fue ayudante de un arriero famoso llamado Chepe Pérez, que arriaba 30 mulas propiedad de los Navarro Ospina, pero prefirió la agricultura y la minería en el cauca.
Honorio se caso en Medellín en la iglesia de Villa Guadalupe, tiene 7 hijos 5 de su matrimonio y dos que tubo antes de casarse, lleva el apellido de su mama Rosa María Jaramillo Londoño, por que en ese tiempo los hijos naturales no podían llevar el apellido del padre, que a propósito el suyo se llamo Tobías Mazo; ha vivido toda la vida en la vereda agua linda, en un pedazo que le regalo don Enrique Arango, el cual al pasar la carretera recién construida en el año de 1960, le regalo un corralito que quedo al lado de encima, donde construyo su casa de habitación y allí  ha vivido con su familia
Para Honorio  los tiempos han cambiado mucho, primero había mucha comida, pero los caminos eran muy malos sobre todo en invierno y le alegra que por el frente de su casa en agua linda por donde tantos años vio pasar las muladas hoy vea el pavimento por donde pasan los vehículos a altas velocidades.
Recuerda Honorio que los domingos cuando ya iba a regresar a su casa, se juntaba con  todos los trabajadores de los galgos y san Juan de rodas que en sus bestias se arremolinaban en tres cantinas que existieron en peñitas, una de ellas de un señor Palacio y otra de Zarrazola, de allí emprendían el regreso a los galgos y san Juan de rodas apostando carreras y con uno y otro aguardiente encima, los trabajadores de san Juan de rodas se distinguieron por que usaban sombrero bajero alón, todo era una fiesta atreves del camino parando en todas las fondas, tanto trabajadores como patronos de los galgos y san Juan entre los que recuerda a don Ignacio mesa y a sus hijos  y a don Gustavo mejía Robles y a su esposa doña Cori estos últimos de los galgos y muy buenas personas.
En esa época había muy buenas bestias tanto caballares como mulares, de ellas recuerda las bestias de los navarros Ospina, la mula la 25 y el macho abejorro
Recuerda Honorio que en helechales en san Juan de rodas vivió un coronel de la guerra de los mil días llamado José Tomas Calle, el papa de doña María Calle la esposa de don Kiko Muñoz, allí había una casa muy buena donde vivía el coronel, pero tenían el problema de que no había agua y esta tenía que ser cargada desde los galgos.
San Juan de Rodas hoy es propiedad de la hidroeléctrica, su ultimo dueño fue la familia del Dr. Alonso Trujillo Palacio, familia Ituanguina, descendientes de de don Manuel Trujillo que tenía sus fincas en Finlandia y la Caucana en Santa Rita y de don Rafael Trujillo dueño de la trilladora, la felicidad y la Marina fincas por los lados  del naranjo y guacharaquero.
Honorio tiene muchos recuerdos de los galgos, de San juan, del cauca, recuerda cuando en el año de 1958 se inauguro el aeropuerto liderado por el padre Luis Carlos Jaramillo Arango, eso fue toda una fiesta, recuerda a pilotos como el capitán Castro, de joven se iba al aeropuerto a ver aterrizar las avionetas y a cargar maletas de los viajeros para ganarse una monedas, a principio de los años 1960 hubo en Ituango una gran fiesta misionera y ese día llego en avión el obispo Builes con muchos sacerdotes, creo que fueron 8 las avionetas qu aterrizaron ese día recuerda Honorio y más de 1000 ituanguinos salieron a recibirlos la mayoría en bestias caballares y mulares, eso fue una fiesta inolvidable que todavía recuerdo como si fuera ayer dice Honorio riéndose
Al vivir toda la vida en agua linda me ha dado la oportunidad de ver entrar el progreso                a mi pueblo, los arrieros, las fondas, los paseos de los estudiantes del pueblo que siempre eran a los galgos o al campo de aviación, ellos pasaban por el frente de mi casa alegres con sus fiambres al hombro, recuerdo cuando entraron los primeros carros manejados por don Javier Duque, Ramiro espinal, José Tejada, Arnulfo Calle, Marco Tulio Correa, los vehículos eran unos jeep de la segunda guerra mundial y que los muchachos nos le colgábamos por  detrás, también recuerdo cuando entro el primer bus de coonorte  manejado por don Luis Gaviria y a un señor Guillermo que entro la primera jaula, todo eso lo he visto pasar por el frente de mi casa
Hoy Honorio todavía tiene fuerzas para trabajar, ve el cambio que ha dado Ituango empezando por la carretera y espera que le toque ver y disfrutar la hidroeléctrica en el cauca donde tantas veces de joven trabajo sacándole oro al rio

No hay comentarios: