miércoles, 19 de octubre de 2016

Casa de San Roque en Ituango


El suave cafe que se cultiva en Santa Rita de Ituango : Sinitave


Fervor religioso en Ituango : El Señor de los Milagros


Historias de Ituango : Las haciendas Los Galgos y San Juan de Rodas toda una historia por contar Aqui la historia contada por un campesino que vivio toda su vida en esta rica region de Ituango cerca a donde hoy se construye la Hidroelectrica

HISTORIAS DE ITUANGO..........LOS GALGOS Y SAN JUAN DE RODAS


El Heraldo del Norte converso con Honorio un campesino que ya pasa de sus 80 abriles, los cuales en su totalidad los ha vivido entre las fincas  san juan de Rodas y los galgos, según Honorio este territorio era una sola fina conocida como San Juan de Rodas, era solo una Hacienda pero su dueño inicial don Elías Gutiérrez, le vendió la hacienda a don Andrés Hincapié y este fue vendiendo pedazos y de ahí surgieron los Galgos,, el guamo, , la maría, tesorero, el Líbano, el tigre, cortaderal, entre otras
Don Salvador Navarro se quedo con los Galgos , la maria y el Guamo que eran una sola, don Isaias Piedrahita compro  Cortaderal, y don Jesús Calle conocido como don Chicho compro la propia San Juan de rodas.
El administrador general de los Galgos era don Jose Maria Jaramillo –hermano del recordado sacerdote Luis Carlos Jaramillo- y debía rendir cuentas a don Hernando Navarro hijo de don Salvador y el administrador general era don Pacho Ochoa, esas finca nos cuenta Honorio se manejaban como toda una empresa, en San Juan de Rodas los administradores eran don Pablo Botero, y don Alfredo Maya, después llego de Angostura don Ignacio Mesa y su esposa doña Bernarda, que por muchos años administraron a San Juan de Rodas y se ganaron el aprecio y el cariño de los trabajadores
Recuerda Honorio que cuando San Juan de Rodas era una sola, en lo que conocemos como los Galgos no había nada, hasta que don Salvador Navarro construyo la actual casa y don Manuel Cárdenas papa de don José y de don Lolo construyo su casa al frente y monto un negocio que por muchos años sirvió de bodega a la mercancía que iba hacia Pascuita y Santa Rita, este sitio recibió el nombre de los galgos porque servía de almorzadero a los viajeros y había que ser muy galgo para poder almorzar bien.
Los primeros arrieros que viajaban de Ituango hacia  Yarumal y Medellín, viajaban por el antiguo camino al turco , pasando por un lado de lo que conocemos como el alto de los giles, llamado así por que allí viva don Manuel Gil y su esposa Andrea Osorio- el matrimonio tenía 11 hijas mujeres y las gentes las llamaban las 11 mil vírgenes-
Del alto de los giles se bajaba al alto del niño, se seguía AL alto del chocho, para bajar a los galgos, donde se descansaba, se almorzaba, de allí se debía subir al alto de la ceja y de ahí se empezaba a bajar hacia el rio cauca, pasando por llanadas donde vivía Manuel Toro, luego seguía ojo de agua, el tinto hasta bajar a Guasimal y por ultimo pescadero.
Para administrar estas fincas se hacia un croquis y a cada potrero s le daba un nombre, por lo general allí viva una familia.
En los Galgos estaba el potrero Penas, que era muy bueno para dar comida y por cierto allí había una cacaotera, otros potreros era las mercedes donde Vivian los Zea, los Granda vivan en vijagual,en el encenillal había una virgen y vivía la familia de nepo Ramírez, otro potrero famoso  en los galgos fue  el tigre
En San Juan de Rodas estaba: Rincón Santo donde vivía la familia Feria, en Helechales vivIa la familia Carvajal, los Villa vivían en ojo de agua, don Joaquín Jaramillo y su familia vivían en el celaje. Alfonso Giraldo en Tachoelar,, la familia Mira en la casa del llano,, los Oquendo en las mercedes, los Goes en Palomas, Rubén Jaramillo en Lebros, Aleyda Villa y su familia en los mangos, Toño Misas en la Cima, en el Palmar vivían los Chancy, Pedro Toro y su familia vivían en el chumbimbo.
La mayoría de San Juan de Rodas o casa principal al principio de los años1 900 quedaba en los pies del cauca, luego la pasaron para ojo de agua y últimamente para el tinto.
En San Juan de Rodas y los Galgos había muchas garantías para los trabajadores, todos tenían su casa de habitación, huerta, podían tener una vaca, cerdos y uno o dos caballos, lastima porque ya todo se acabo se lamenta Honorio.
Además en los tiempos malos los trabajadores tenían la posibilidad de ir al cauca a sacar oro, recuerda Honorio que su señor padre le decía “ el cauca es el patrón que no nos niega nada, yo espero que no haya amanecido bravo, por que si amaneció bravo no nos deja trabajar”
En el cauca se estaban 8 días, allí hacían cambuches utilizando papel  encerado, porque en ese tiempo no conocían el plástico, el oro que sacaban se lo vendían en Ituango a don Ricardo Betancur o al mono Tobon.
Ya cuando comenzaron a construir la banca que daría paso a la actual carretera, los arrieros y viajeros empezaron a caminar por el nuevo camino abandonando el camino del turco y del alto de la ceja
En el nuevo camino o banca como lo llamaban fueron apareciendo fondas donde los arrieros descansaban, posaban o tomaban algún refresco.
Saliendo de Ituango en lo que se conoció como la plaza de feria antes de la quebrada de chapineros estaba la cantina de un señor de apellido Tobon, en pajarito estaba la señora María famosa por que vendía una rica y deliciosa natilla, en lo que se conocía como la selva- cerca de lo que conocemos hoy como la secadora- estaba la cantina de un señor de apellido Parias, abajo del filo de la aurora esta victorianito Jaramillo, el cual era músico y vendía aguardiente, cerveza y fresco más conocido como jarabe, mas bajo estaba el negocio de David y Carlos Jaramillo-padre e hijo-, en agua linda había un posadero de arrieros propiedad de Manuel Giraldo, en la EME estaba la cantina de  Juana Mazo y el posadero de Gabriel Muñoz, en los Galgos estaba el negocio de don Andrés Hincapié, la cantina de Juan Toño Muñoz y el negocio de José Cárdenas, en patio Bonito estaba el posadero de Ángel Usuga más conocido como el zarco, en calichal estaba la cantina de un señor de apellido Valle que por cierto murió picado por una culebra, en el limón estaba el negocio de Luis García, en el Líbano no había posadero allí vivia la familia Cardenas, en Guasimal estaba el negocio de los hermanos Prospero y Aurita Zapata famosos por el rico pandequeso que hacían, más bajo en lo que conocemos como  la vuelta del bombillo estaba una famosa cantina conocida como el arrabal, luego se pasaba el viejo puente de madera en pescadero famoso por que se mecía como una hamaca cuando pasaban las bestias cargadas de café o de frisol, además de que había que pagar 5 centavos para poder crúzalo en lo que se conoce como impuesto de pontazgo y que servía para el mantenimiento del puente, mas adelante estaba la bodega de tacui la cual era administrada por el señor Jairo Calle y en el Valle estaban las bodegas de Ricardito palacio y de Pacho Abel Roldan, a estas bodegas llegaban las cargas que iban para Ituango, Santa Ana, Santa Lucia, La granja, Pascuita y Santa Rita.
Honorio nos cuenta que siendo muy joven quiso ser arriero y fue ayudante de un arriero famoso llamado Chepe Pérez, que arriaba 30 mulas propiedad de los Navarro Ospina, pero prefirió la agricultura y la minería en el cauca.
Honorio se caso en Medellín en la iglesia de Villa Guadalupe, tiene 7 hijos 5 de su matrimonio y dos que tubo antes de casarse, lleva el apellido de su mama Rosa María Jaramillo Londoño, por que en ese tiempo los hijos naturales no podían llevar el apellido del padre, que a propósito el suyo se llamo Tobías Mazo; ha vivido toda la vida en la vereda agua linda, en un pedazo que le regalo don Enrique Arango, el cual al pasar la carretera recién construida en el año de 1960, le regalo un corralito que quedo al lado de encima, donde construyo su casa de habitación y allí  ha vivido con su familia
Para Honorio  los tiempos han cambiado mucho, primero había mucha comida, pero los caminos eran muy malos sobre todo en invierno y le alegra que por el frente de su casa en agua linda por donde tantos años vio pasar las muladas hoy vea el pavimento por donde pasan los vehículos a altas velocidades.
Recuerda Honorio que los domingos cuando ya iba a regresar a su casa, se juntaba con  todos los trabajadores de los galgos y san Juan de rodas que en sus bestias se arremolinaban en tres cantinas que existieron en peñitas, una de ellas de un señor Palacio y otra de Zarrazola, de allí emprendían el regreso a los galgos y san Juan de rodas apostando carreras y con uno y otro aguardiente encima, los trabajadores de san Juan de rodas se distinguieron por que usaban sombrero bajero alón, todo era una fiesta atreves del camino parando en todas las fondas, tanto trabajadores como patronos de los galgos y san Juan entre los que recuerda a don Ignacio mesa y a sus hijos  y a don Gustavo mejía Robles y a su esposa doña Cori estos últimos de los galgos y muy buenas personas.
En esa época había muy buenas bestias tanto caballares como mulares, de ellas recuerda las bestias de los navarros Ospina, la mula la 25 y el macho abejorro
Recuerda Honorio que en helechales en san Juan de rodas vivió un coronel de la guerra de los mil días llamado José Tomas Calle, el papa de doña María Calle la esposa de don Kiko Muñoz, allí había una casa muy buena donde vivía el coronel, pero tenían el problema de que no había agua y esta tenía que ser cargada desde los galgos.
San Juan de Rodas hoy es propiedad de la hidroeléctrica, su ultimo dueño fue la familia del Dr. Alonso Trujillo Palacio, familia Ituanguina, descendientes de de don Manuel Trujillo que tenía sus fincas en Finlandia y la Caucana en Santa Rita y de don Rafael Trujillo dueño de la trilladora, la felicidad y la Marina fincas por los lados  del naranjo y guacharaquero.
Honorio tiene muchos recuerdos de los galgos, de San juan, del cauca, recuerda cuando en el año de 1958 se inauguro el aeropuerto liderado por el padre Luis Carlos Jaramillo Arango, eso fue toda una fiesta, recuerda a pilotos como el capitán Castro, de joven se iba al aeropuerto a ver aterrizar las avionetas y a cargar maletas de los viajeros para ganarse una monedas, a principio de los años 1960 hubo en Ituango una gran fiesta misionera y ese día llego en avión el obispo Builes con muchos sacerdotes, creo que fueron 8 las avionetas qu aterrizaron ese día recuerda Honorio y más de 1000 ituanguinos salieron a recibirlos la mayoría en bestias caballares y mulares, eso fue una fiesta inolvidable que todavía recuerdo como si fuera ayer dice Honorio riéndose
Al vivir toda la vida en agua linda me ha dado la oportunidad de ver entrar el progreso                a mi pueblo, los arrieros, las fondas, los paseos de los estudiantes del pueblo que siempre eran a los galgos o al campo de aviación, ellos pasaban por el frente de mi casa alegres con sus fiambres al hombro, recuerdo cuando entraron los primeros carros manejados por don Javier Duque, Ramiro espinal, José Tejada, Arnulfo Calle, Marco Tulio Correa, los vehículos eran unos jeep de la segunda guerra mundial y que los muchachos nos le colgábamos por  detrás, también recuerdo cuando entro el primer bus de coonorte  manejado por don Luis Gaviria y a un señor Guillermo que entro la primera jaula, todo eso lo he visto pasar por el frente de mi casa
Hoy Honorio todavía tiene fuerzas para trabajar, ve el cambio que ha dado Ituango empezando por la carretera y espera que le toque ver y disfrutar la hidroeléctrica en el cauca donde tantas veces de joven trabajo sacándole oro al rio

martes, 18 de octubre de 2016

Parque de la Plazuela Ituango


Puente en el camino que va a Antado Ituango


Recuerdos del programa Serenata por Tele Antioquia en Ituango ( Barrio La Plazuela )


Antiguo parque del corregimiento La Granja de Ituango


Los cansuizos, una tradición de paz

Los cansuizos, una tradición de paz

Historia de los cansuizos de Ituango

La batalla que perdió Carlos Castaño en Ituango En 2001 hombres de Carlos Castaño intentaron tomarse Ituango, Antioquia, pero fueron emboscados por las Farc. En el combate, un centenar de paramilitares cayeron y nunca nadie supo de la suerte de sus cuerpos. Uno de sus sobrevivientes contó cómo fue este episodio desconocido de la guerra.

La batalla que perdió Carlos Castaño en Ituango

En 2001 hombres de Carlos Castaño intentaron tomarse Ituango, Antioquia, pero fueron emboscados por las Farc. En el combate, un centenar de paramilitares cayeron y nunca nadie supo de la suerte de sus cuerpos. Uno de sus sobrevivientes contó cómo fue este episodio desconocido de la guerra.
En breve: En una versión libre, el ex paramilitar José Luis Hernández Sánchez alias 'Poncho' contó cómo fue el combate entre paramilitares y guerrilleros de las Farc, en el que murieron más de 100 hombres de las Auc en el municipio de Ituango en Antioquia, en 2001, cuyos cuerpos nunca fueron ni recogidos ni identificados.

Paramilitares que mencionaCarlos Castaño‘Marcos Gavilán’, ‘Felipe’, el ‘Negro Ricardo’ y 'Barriga e cierre'

Sitios o municipios que menciona:Montelíbano, La Caucana, Tierradentro,Ituangocampamento de Las Flores

Carlos Castaño se enfureció cuando se enteró que 100 de sus hombres habían muerto en un combate con las Farc en Ituango. Foto Semana.
A finales de agosto y principios de septiembre de 2001, Urabá, Córdoba y Antioquia eran un hervidero. Las Autodefensas Campesinas de Carlos Castaño intentaban ganarle espacio a las Farc y el Eln, por lo que el entonces jefe paramilitar se había propuesto sacar a punta de plomo a la guerrilla de la región y apoderarse de corredores estratégicos que servían al narcotráfico y al comercio de armas.
Castaño había ordenado a los comandantes de los Bloques Minero y San Jorge y una columna que llamaban 'la Móvil', congregarse en el corregimiento de El Palmar, alto San Jorge, cerca de Montelíbano, Córdoba. Entre los tres sumaban unos 700 hombres. Duraron casi nueve días preparándose, recibiendo entrenamiento e instrucciones. Les llevaron pavas, pañoletas, uniformes, botas y fusiles nuevos. Estrenaron todo lo que un ejército necesitaría para ir bien apertrechado a la guerra. Cuando ya estaban listos se unieron bajo un mando, que llamaron ‘La Móvil’ y emprendieron el camino. Desde El Palmar se movilizaron hasta La Caucana en camiones Kodiak y los helicópteros ‘Papaya’ que presuntamente les prestó el Ejército, en el que realizaron seis viajes con 25 hombres en cada uno.
José Luis Hernández Sánchez, un desmovilizado del Bloque San Jorge, conocido con los alias de ‘Poncho’, ‘Richar’ y ‘Mancunsito’, quien también estuvo temporalmente en los bloques Catatumbo y Elmer Cárdenas, estaba entre los convocados ese día. El contó, en una versión de Justicia y Paz, cómo fue uno de los más sangrientos episodios del conflicto armado colombiano.
Como comandantes iban alias ‘Marcos Gavilán’, ‘Felipe’ y el ‘Negro Ricardo’. "Atravesamos todo El Nudo del Paramillo’", dijo ‘Poncho’, refiriéndose al macizo montañoso de las cordilleras central y occidental donde nacen los ríos San Jorge, Sinú y Tarazá entre otros. Pasando el nudo, a una altura de 1.550 metros sobre el nivel del mar está Ituango. Los tres grupos salieron en fila india, separados unos de otros, pero en un punto les ordenaron que se dividieran. Fue así como unos se enfilaron hacia Ituango y otros hacia el municipio de Peque.
Caminaron entre desfiladeros y la bruma. “A lado y lado del camino, dijo ‘Poncho’, no se veía el fondo de los abismos’. La zona es conocida como el Cañón del río Cauca.
En el camino hacia Ituango tuvieron un solo enfrentamiento con la guerrilla en el sitio conocido como Naranjal y cuando atravesaron el río Cauca, 25 de los hombres se ahogaron al voltearse una de las chalupas. De allí, caminaron durante seis días y llegaron a Ituango al amanecer.
A ninguno de los cabecillas les pareció extraño la soledad de este pueblo, que en ese entonces contaba con 43 mil habitantes.
“No vimos a nadie, el camino estaba despejado, no sentimos nada y nos relajamos. La idea era infiltrarnos en la región. Cuando estábamos haciendo el desayuno, como a las nueve de la mañana comenzó el ataque, eran miles de guerrilleros, salían por todos lados”.
Cuando se dieron cuenta, cientos de guerrilleros empezaron a dispararles desde varios costados. Los paramilitares habían sido emboscados por hombres de las Farc que los estaban esperando. “Perdimos todo, dejamos todo tirado. Cuando comenzó el ataque eso fue sálvese quien pueda, perdimos el control. Los muchachos en la huida caían a los precipicios y los muertos se quedaron regados por todo el camino”, cuenta el ex paramilitar.
Iván Márquez, quien era el comandante de los frentes guerrilleros que operaban en esa zona, les hablaba por radio y los convidaba al combate. “Nos decía que peleáramos, que no corriéramos, pero no había nada qué hacer, teníamos que salir de allí y salvar lo que se pudiera. Uno veía campesinos que estaban tirando machete en un monte y al lado tenían un fusil”.
En esa incursión murieron más de cien hombres de los grupos más experimentados de las autodefensas al mando de tres comandantes de confianza de Mancuso y Castaño como lo eran ‘el Negro Ricardo’, ‘Marcos Gavilán’, ‘Felipe’ y ‘Barriga e cierre’.
Cuando regresaron, unos llegaron a La Caucana y otros a Tierradentro, pero Castaño les ordenó ir al campamento de Las Flores, una escuela de entrenamiento de los paramilitares en Córdoba. Una vez allí, les hicieron formar porque Carlos Castaño les iba a hablar.
Alias 'Poncho' recuerda que vio cómo Castaño caminaba de un lado a otro, gritaba y les increpaba por la derrota. Sin duda, el jefe paramilitar estaba abatido por la pérdida de tantos hombres en un solo combate.  Mientras los 600 hombres derrotados sin haber dado la pelea lo escuchaban con temor pues los fracasos en las AUC se pagaban con la vida.
“Decía que lo que había ocurrido en Ituango había sido por falta de entrenamiento, pero que desde entonces no podíamos tener más derrotas y mucho menos perder tantos hombres como ese día. A Ituango habíamos ido supuestamente porque la guerrilla tenía el control de los cultivos de coca y amapola”. La región de Ituango es conocida porque abundan las orquideas.
‘Poncho’ recuerda que cuando ocurría un episodio como el de Ituango, el comandante del frente o del bloque, identificaba responsables, quienes eran ejecutados delante de la tropa. Fue así cómo el 'Negro Ricardo’ asesinó a varios hombres que perdieron las armas en su huida.
“La culpa no fue de los 'paras' que comandaron la operación, agrega 'Poncho', sino que muchos cayeron porque no conocíamos el terreno”. Sin embargo, lo que a lo mejor desató la furia del jefe paramilitar es que en 1996 y 1997 ya habían incursionado en la zona, cuando con la colaboración del Ejército, cometieron las masacres de La Granja y El Aro,  corregimientos de Ituango (Ver Las cicatrices de El Aro), en las que fueron asesinados 19 campesinos y centenares fueron obligados a desplazarse. Los paramilitares también les robaron el ganado y sus mulas e incendiaron las casas.
Después de esa derrota varios comandantes de escuadra fueron degradados a patrulleros rasos, pero en una organización acostumbrada a ver morir a tanta gente, eso se olvidó rápido, según contó 'Poncho'.
Los paramilitares nunca recogieron a los hombres que cayeron en la emboscada ni tampoco informaron a sus familiares que ocurrió y que pasó con los cuerpos que quedaron regados en los campos de Ituango, ni mucho menos con los que se cayeron a los precipicios.
Lo normal en las Auc, dice ‘Poncho’, era la muerte. “Nadie se preocupó por esos muertos. Nos preocupamos fue por la derrota. La gente que perdimos la repusieron enseguida en el campamento de Las Flores, donde había un cementerio de más de 500 muertos, en su mayoría reclutas que no daban la talla y los mataban”.
Poncho relató que la crudeza era normal en las filas de los paramilitares. “Si se dormían estando de guardia los mataban, si sospechaban que era infiltrado lo mataban, si era homosexual lo mataban. En ocasiones iba uno a colgar una hamaca y se encontraba con unos restos a ras de tierra. Tenía que moverse. En Las Flores había un sepulturero al que decían el ‘Anaranjado’ y en mi grupo también tenía otro al que llamábamos ‘El Oreja’. Y el ‘principal’ y ‘mejor’ instructor que tuvo las Auc era JL, quien se encuentra actualmente preso en Itaguí”, aseguró el paramilitar.
Hace poco lo llevaron a realizar una exhumación y no encontró la sepultura que buscaba. “Eso cambió, hicieron una reforestación y dicen que sacaron todos los muertos que había y los quemaron para que (la Fiscalía) no encontraran nada”.
La responsabilidad por esa derrota la asumió el Bloque Móvil, que después de eso fue dividido en tres, uno de los grupos fue enviado a El Tarra, Santander, y como comandante enviaron a ‘Felipe’ y como segundo a ‘Aguila7’. Otro grupo continuó en el San Jorge y recibieron de Vicente Castaño y Mancuso equipos de posicionamiento global (GPS) y equipos de radio de alta frecuencia. Pero hacia adelante la tarea era controlar la región de El Manso para brindar seguridad a los cultivadores de coca. Patrullaban día y noche para que la guerrilla no molestara a los cocaleros ni a quienes suministraban los insumos.
Quién es ‘Poncho’Alias ‘Poncho' ingresó en tres oportunidades a las Auc. La primera vez que lo reclutaron fue cuando se retiró del Ejército como soldado profesional a finales de 1994 y comienzos de 1995. Lo reclutó un compañero de curso, el difunto ‘05’. Reingresó en el año 1996 y estuvo bajo las órdenes de alias ‘Rodrigo’ o ‘Doble Cero’. Permaneció una época en la ‘35’ y después lo mandaron para la región de Piedras Blancas, de donde salió porque lo iban a matar los compañeros paramilitares. Su último reingreso a las autodefensas fue en el año 2000, lo reclutó el ‘Chino Romero’ y estuvo en la urbana de Montería con un grupo comandando por alias ‘Visaje’, en el que también estaba su hermano Dovis, conocido como ‘El Flaco’ o ‘El taxista’. En esa época Montería vivió varios años de terror, pues el grupo de ‘La Terraza’ pretendía asesinar a un familiar de Mancuso y éste lo supo y les declaró la guerra.
Por cuenta de ese enfrentamiento en Montería pudieron haber sido asesinadas doscientas personas y el cabecilla fue alias ‘Visaje’, quien ha sido solicitado por la fiscalía pero el INPEC ha desatendido las peticiones de Justicia y Paz.
'Poncho' Perteneció a los Bloques Mineros, San Jorge y Elmer Cárdenas. También estuvo en La Gabarra y además de los alias mencionados utilizó los de ‘El Negro’ y ‘Farid’. Ha declarado contra Zulema Jattín, Aníbal Ortíz (ex alcalde de Tierralta), Jaime Torralvo (ex gobernador de Córdoba), Eleonora Pineda (ex representante a la cámara), Luis Jimenez Espitia (ex alcalde de Montería), Miguel Alfonso De la Espriella, de quienes dice se reunían con Salvatore Mancuso en La Capilla entre los años 2001 y 2002. Cuando estuvo en el San Jorge comandaba un grupo de 40 hombres en las zonas de El Manso, Paramillo, El Burro, Puerto Anchica, Los Llanos del Tigre, Tierradentro y El Venao. Era un grupo urbano que hacía incursiones en la zona rural del San Jorge con el apoyo de La Móvil, pues en la región tienen presencia los frentes 58 y Quinto de las Farc comandados por ‘El Manteco’ y Román Ruiz.
En mayo de 2002 ‘Poncho' abandonó la región del San Jorge porque le dijeron que ‘El Pollo Lezcano’, quería matarlo porque habían tenido unas diferencias. Se fue para ‘La Capilla’, le contó a Mancuso y éste le dijo que descansara unos días. Se fue para San Bernardo del Viento, adonde unos amigos que estaban en el Bloque Elmer Cárdenas, cuyo comandante era ‘El Alemán. Allá cometió varios homicidios hasta que en un enfrentamiento con la policía fue capturado en julio de 2002 y se encuentra preso desde entonces.
Contrario a lo que se podría suponer, las autodefensas no ganaron todas la batallas que libraron contra la guerrilla en su lucha por obtener el control de territorios que consideraban vitales para la expansión del proyecto paramilitar. Carlos Castaño y el estrecho círculo que lo rodeaba se consideraban estrategas que planificaban cada paso que daban. Por eso, cuando un grupo de 700 hombres que había salido desde al San Jorge a finales de agosto de 2001 con el apoyo del Ejército para tomarse el municipio antioqueño de Ituango, regresaron derrotados nadie lo podía creer. En especial, porque cuatro años antes habían incursionado en el corregimiento de El Aro, Ituango, y habían sometido a la población después de haber masacrado a 15 campesinos y provocado el desplazamiento de la casi totalidad de la población. Incursiones y masacres que le costaron una condena al estado colombiano de parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Pescadero