miércoles, 18 de mayo de 2016

MITOS Y LEYENDAS DE ITUANGO : Nuestro pueblo como todo pueblo antioqueño tiene sus mitos y leyendas, que se han construido através de los años, generaciones que cuentan a su hijos, nietos; aquellas historias de brujas, muanes, gritones, duendes y entierros.

MITOS Y LEYENDAS DE ITUANGO


Nuestro pueblo como todo pueblo antioqueño tiene sus mitos y leyendas, que se han construido através de los años, generaciones que cuentan a su hijos, nietos; aquellas historias de brujas, muanes, gritones, duendes y entierros.

Era común en Ituango cuando no había luz eléctrica, las familias se reunían en la cocina y allí a la luz de una vela de cebo o de una lámpara de petróleo, se contaban historias que asustaban a grandes y a chicos, pero era tan animada la reunión, que ningunos de los miembros de la familia se la podía perder, por eso en la espaciosa cocina se reunían padres, hijos, primos y vecinos a escuchar historias mientras tomaban una rica taza de café o aguapanela y a la vez, se calentaban con las brasas del fogón de leña.

Había veces que las historias llenaban de miedo a los prsentes, sólo eran calmados con el rezo del santo rosario y después a acostarse todos. De brujas en Ituango hay muchas historias; hay brujas hechiceras y volantonas, las hechiceras utilizan magia negra y hacen males con brebajes y oraciones a sus víctimas.

Las volantonas, no son malas, vuelan sobre el pueblo montadas en una escoba, visitando a sus víctimas para molestarlas, entran por los techos y, en muchos casos, al llegar a la cocina tumban ollas y dejan esta en un gran desorden.

Las volantonas visitan a los hombres que quieren molestar y allí en medio de la oscuridad, tratan de asfixiar a sus víctimas, desarropan las personas y otras más osadas, dan besos en la nuca dejando grandes chupados a la víctima, y al otro día amanecen todos untados de pintalabio. Se tiene la creencia de que éstas para volar utilizan un menjurje que se untan en los sobacos.

Fueron brujas famosas en Ituango: Lina Chancí, en Pio X, María Oquendo de Pascuitá y Petronila Mazo de Batea Mojada; se cuenta que en Chontaduro existió una bruja que tenia asolada las bestias de la región, en las noches la montaban y al otro día amanecían todas espiadas, cuando no le daban por jugar con la cola y la crin de los pobres caballos, los cuales al otro dia amanecían con estas llenas de trenzas. Una de las mejores formas de ahuyentarlas, es dejando en la cocina un plato rociado con un poco de sal, también se acostumbraba dejar un vaso de agua en la mesa de noche de la persona que la bruja estaba molestano, es bueno también para ahuyentarlas el cordón de San Agustín, se utiliza también dejar un pantalón con las mangas trabadas; y al otro dia la encuentra uno bregando a destrabar el pantalón.

Con respecto a los duendes y mohanes,en Ituango también los hemos tenido, normamente los muanes son buenos y lo único que hacen es cuidar el pueblo o su territorio, claro que a veces se pasan y gustan de envolatar a la gente de su caminon, como ocurria frecuentemente con las personas que caminaban hacia Palo Blanco o Guacharaquero, las cuales eran envolatadas caundo pasaban la quebrada de El Naranjo, y sólo cuando empesaban a rezar encontraban su verdadero camino de ahí su nombre el Salto del duende, a otros más traviesos les daba por agarrar a piedra asus víctimas pero nunca les daba.

En nuestro pueblo se recuerda a Gilberto Giraldo, de la Undida, en la Partida de Peque, estaba Juan (el muan), el cual siempre andaba con un palo largo como bastón. En la Falda del Rio estaba Jesús Villa, el cual era también muy buen curandero de culebras en el Rio, por los lados de la fonda staba Carlos legarda, famoso por asustar a la gente al convertirse en varios animales.

Otro que dicen que sabia cosas y que andaba con los rayos del sol era el recordado fugitivo (parias) que vivía por los lados de Pio X, vivía también un señor Seferino, de avanzada edad, que según los vecinos, sabía bastante de rezos y hechizos.

Cuenta la historia que en los años 40, en medio de la oscuridad, antes de las 12p.m, por la partida de Peque bajaba un mohán convertido en un enorme perro negro, el cual arrastraba una pesada y larga cadena; al llegar al alto de doña chinca volteaba a la izquierda y bajaba por el chispero, pasando por la Plaza Principal, luego por cuatro esquinas, se perdia en la oscuridad al llegar al llamado botadero o alto de don canuto. Por esa época era famoso al perro negro que asustaba a los borrachitos y las mamás amenasaban a sus hijos que se quedaban en las calles a hasta altas horas en la calle. “cuidado te sale el perro negro.

También han existido los curanderos de culebra, los que quitaban gusanos y garrapatas al ganado que estaba a gran distancia, los que componían torceduras de pies y brazos a bases de secretos y oraciones. Fueron famosos: Hilario Rios, llamado el Paisa, en los Galgos estaba el Guata Rios, en Santa Rita estaba Manuelito Callejas, uriudo de Toledo, y en la granja estaba Jesús Caro.

Eran historias que se contaban en nuestras casas, fincas en medio de la oscuridad, hasta que llegaba la señora de la casa a dormir muchachos y dejen de estar oyendo cuentos de brujas, que esta noche no van a pegar los ojos, eso si, no olviden persinarse y rezar.

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