jueves, 29 de septiembre de 2011

UN ITUANGUINO EN LAS SELVAS COLOMBIANAS EL INTERNADO DE ARARACUARA.


En lo más profundo de la selva amazónica colombiana, a orillas del río Caquetá, se encuentra el territorio indígena de Araracuara, habitado por indígenas Huitotos, Muinanes y Nonuyas.
Allí está el internado, orientado por el sacerdote Jorge Mazo Posada, un paisa de Ituango que llegó como misionero hace unos 8 años.  Ciento cincuenta niños de todas las edades, entre internos y no internos, madrugan a las seis de la mañana a barrer, trapear y ayudar con la cocina antes de asistir a sus clases.
Para matricularse los niños llegan a pie o una mula después de varias horas o días, incluso de otras comunidades con la ilusión de lograr un cupo para estudiar en el internado donde convivirían con otros niños indígenas y colonos.
Seis profesores que trabajan más por amor  que por dinero y la Hermana Carme, una médica franciscana española que vive desde hace 12 años en este resguardo, es el resto del equipo misionero que ha hecho de este lugar un remanso de paz para estos niños en medio de la guerra.

HERMOSA POESIA A ITUANGO


A MI QUERIDO ITUANGO.
Por: Aníbal Upegui Restrepo.  27 de abril de 1968.
Desde muy lejos vuelvo hasta tus lares,
Pueblo querido, cuna de mi infancia,
Con el alma repleta de pesares,
Y el corazón enfermo de distancia.

Siento al verte nostalgia por los años,
Que a tu amparo  viví  cuando era niño,
Con un recuerdo puro sin engaños,
Surge la luz de mi primer cariño.

Fue aquí en tus calles donde abrióse mi alma,
Como un jardín  florido en ilusiones,
Y fue en tus noches de serena calma,
Donde el eco vibró de mis canciones.

Al contemplarte llega hasta mi mente,
De recuerdo la muda caravana,
De rostros ya segados por la muerte
O que emigraron a región lejana.
Cuántos amigos que conmigo hollaron
De tus calles la tierra tan querida,
Igual que yo, un día se marcharon
A cumplir con el sino de la vida.

Muchos no volverán, pero entre tanto,
Con sentimiento fiel y muy genuino,
Con orgullo dirán tu nombre en alto,
Que antioqueño nací, ¡soy ituanguino!

QUE LE TOCO A USTED DE ITUANGO.........RESPONDA QUE TAN ITUANGUINO SE SIENTE


QUÉ LE TOCÓ A USTED DE ITUANGO?
¿Comprar bolas donde Don Ricardo Betancur , donde “Cochise o donde pi miguel
¿Empararrandarse algún día en cantinas de Tres Sendas o Sodoma?
¿Viajar a Santa Rita a pie y subir la loma de Colombia?
¿Comer de los pandequesos de Aurita en Buenavista?
¿Viajar a Santa Ana por Mediafalda y tomar fresco donde Belisario?
¿Bañarse algún día en la bocatoma de El Río, en la quebrada La Hermosa, en Chapineros o en el charco de Manizales?
¿Estudiar en la escuela Antonio José Araque Rodríguez con las profesoras Ignacia, Ofelia o Don Jorge Loaiza?
¿Estudió usted alguna vez en la escuela Emiliana Pérez con las profesoras Concha Atehortúa, Lucía Álvarez?
¿Viajar a Medellín en transportes Félix A. Pérez o Arango?
¿Viajar a Medellín en avión en una empresa que se llamó Sesnyca o Aero Charter de Antioquia?
¿Comprar naranjas o algarrobas en la plaza de Ituango a Julián Jiménez “La picada” o a Nazareno Uribe “Caranguita?
¿Comprar tirados en la tienda de Lorenzo o donde los Loaiza?
¿Mandar hacer unos pantalones donde Roberto Jaramillo?
¿Hacerse embolar los zapatos de Marcos o de Mauro?
¿Hacer la primera comunión con los padres Manuel Salvador Restrepo, Luis Carlos Jaramillo Arango, Marco Antonio Tamayo o Lisandro Guerra?
¿Comprar zapatos en los almacenes Maruja, Popular o el Tumacal?
¿Ir al kiosko de Don Miguel Marín  a tomar avena con empanada de arroz?
¿Amañarse más en cuáles de la siguienes heladerías: La Central, Chachipay, Tropical o El Paraíso?
¿Coger mangos en el parque de Ituango?
¿Ir a un tope de Monseñor Builes?
¿Jugar fútbol en el Establo, en El asilo viejo, en La Plazuela, en la capilla o en el Plan del cementerio?
¿Jugar cartas en el billar de Don Millo, donde Aicardo, donde Pompilio Roldán o donde Pelusa?

EL COLEGIO DE LA GRANJA CUENTA CON UNA MODERNA SALA DE INTERNET








lunes, 26 de septiembre de 2011

LO QUE NOS CONTO UN DIA FRAY ARTURO CALLE SOBRE SUS RECUERDOS DE ITUANGO............FRAY ARTURO FALLECIO RECIENTEMENTE

El Ituango que yo viví.


Por: Fray Arturo Calle Restrepo.

Para recordar a mi pueblo, debo ubicarme entre los 35 y 45. En el año 35 hice la primera comunión de manos de manos del padre Julio Tamayo que fue párroco por muchos años. Estudié luego en la escuela del pueblo, donde aprendí a leer y luego me enviaron a Palmitas, corregimiento de Medellín, donde el párroco era mi tío Presbítero Jesús María Restrepo y donde vivía mi abuela, la madre de mi madre, de la cual yo era su nieto preferido, según ella decía. Yo la quise mucho porque era muy santa y cariñosa.

Como casi todos los hijos de Ituango, no tuve el privilegio de vivir allí muchos años. Ordinariamente todos los jóvenes que podían, salían de la población para hacer sus estudios en un seminario o en la ciudad de Medellín, pero todos modos siempre se tienen recuerdos de lo que era el pueblo y de la vida que allí se llevaba.

Recuerdo que se destacaban en el pueblo, las casas de José Joaquín Restrepo, Manuel José Restrepo, las casas de las Tobón en el marco de la plaza, las casas de las familias Tobón, Calle, Pérez, Acevedo, Palacio, Duque, Mazo, Luján , Zapata y otras, que quedaban ya alejadas del centro. Eran casas cómodas para su tiempo. Todas tenían solar y allí se cultivaban las hierbas aromáticas y algunas verduras. Algunas tenían pesebrera, dado que lo único que se tenía como vehículo de transporte era el caballo.

Había buenos almacenes. Se destacaban los de Luis Mazo, Manuel José, de Don Pepe Tobón, Almacén de los Duque y Don Moisés Gómez El Turco. Habían dos droguerías: La droguería Ituango y la botica de los Acevedo.

Sólo existía la escuela de niños y de niñas: Escuelas del gobierno. El Colegio de las Carmelitas y el Pedro Nel Ospina para hombres.

El Rector era Don Antonio Araque, hombre rígido y de mucho saber. El otro profesor, era el señor Ramón Palacio, maravillosa persona a quien todos los alumnos queríamos como a un padre. Eran los dos únicos profesores que había en el colegio de la secundaria.

La Alcaldía era un edificio de dos pisos, en la parte sur de la plaza. El primer piso era una cafetería, muy concurrida porque allí podían oírse las noticias, se tomaba un buen café.

El templo era el edificio más grande de la población. Bien edificado. Tenía una cúpula sobre el ábside. Luego fue sustituida por una torre edificada sobre la entrada y que le dio al templo un aspecto mucho mejor.

La casa cural era una de las mejores casas y allí tenían las residencias los sacerdotes y también las oficinas de la parroquia. Había en ella también la manera de tener las mulas que se servían para cuando el sacerdote era llamado a una confesión en la parte rural del pueblo. Había confesiones que se demoraban hasta uno y dos días. Así como el municipio era uno de los más extensos de Antioquia, también la parroquia tenía dimensiones de diócesis.

El atrio del templo, amplio y encementado, era la única parte plana de la población. Allí se veía pasearse a los sacerdotes después de la cena y también las parejas de novios, que se daban sus paseos hasta bien entrada la noche.

El Hospital San Juan de Dios estaba atendido por las Religiosas Carmelitas, lo mismo que el Refugio asilo para niñas en la parte alta del pueblo, donde había una pequeña plazuela y en medio de ella, una imagen de la Vírgen de las Misericordias. El barrio “El Cielo”, en la parte alta, era el barrio malo, donde daba miedo ir.

Las familias eran muy unidas: Todas eran muy numerosas y los hijos solían ir a las casas a la hora del algo porque se daban unos “algos estupendos”: Café con leche y con pandequeso, empanadas y arepas con mantequilla.

Las calles eran empedradas. En las casas había agua llevada por atanores. Había lavadero especial y un pozo con agua para bañarse.

El servicio sanitario era un cajón: Por debajo pasaba el agua de la acequia.

La cocina tenía su fogón de leña y su horno para el pan. Tenía también un lugar especial donde se guardaba la carne salada por cuanto no había nevera. La leña era llevada en caballos y se vendía a la puerta de las casas, lo mismo sucedía con el carbón, que era siempre de leña, que servía para mantener las estufas especiales donde se calentaban las planchas para poder arreglar la ropa.

La luz eléctrica venía de una pequeña planta que estaba a orillas del río Ituango. Sólo había luz, muy mediocre desde las 6 de la tarde a las seis de la mañana. Había pocos radios. Todos eran de una gran mueble y llena de tubos. Había una vendedora de “parva”. La “parvera” la llevaba en un cajón que se ponía sobre la cabeza y que iba ofreciendo en voz alta por las calles: Pan, roscas, pandequeso, pandeyuca, rosquillas… todo muy limpio y sabroso.

La leche se vendía en las casas, había que ir allí donde se vendía y comprarla por puchas.

También el maíz y los fríjoles se vendían por puchas, cuartillo o almudes.

Los juegos de los jóvenes consistían en bolas de cristal, escondidijo o chucha, trompo y carreras. Los más pequeños hacían carreras montados en palos que simulaban caballos. Las niñas jugaban a las muñecas. La vida era muy sencilla, muy casera y muy simple.

Por las tardes, se iba a la iglesia a rezar el rosario o se rezaba en las casas. Los domingos se iba a la misa en comunidad. Colegios y escuelas tenían su misa propia que era la de las siete de la mañana.

Cuando mi familia salió de Ituango para poder hacer que todos tuviéramos estudio, me dio la impresión que allí se quedaba lo sabroso de la sencillez y que empezaba otra etapa de mi vida, que quizás por caminos que nunca sospeché. Así fue que, sin pensarlo antes, me hice fraile y es la manera como he seguido viviendo la sencillez que viví en mi pueblo natal.

Después de 1945, sólo he venido a mi pueblo por tres veces.

En el 1955 para mi primera misa, solemnizada por la presencia del párroco presbítero Luis Carlos Jaramillo. A la primera misa de mi hermano Jesuita Antonio y al diaconado de mi sobrino Flavio, hoy en dia obispo de Sonsón Rionegro............



NOS LLEGO MAQUINARIA PESADA PARA ARREGLAR LA VIA A SANTA RITA Y LA GRANJA GRACIAS A LA GOBERNACION



Tunel Chiri #HidroItuango